
Este escaparate para exhibir los mejores productos de la comarca en lo referente a la producción de augardiente se convirtió en los últimos años en una cita obigada para los productores de estos exquisitos licores.
Campo Lameiro figura ya en el calendario de citas gastronómicas de la provincia de Pontevedra como una convocatoria ineludible para los amantes del bueno comer y mejor beber y para profesionales del sector productivo vitivinícola de la comarca.
Como es habitual, en el primer fin de semana del verano y a primera hora de la mañana de procedió a uno de los actos principales de la Fiesta, el encendido de los alambiques dispuestos en la Robleda de Campo Lameiro, comenzando así una demostración del proceso de producción del Aguardiente.
Seguidamente se van concentrando los mejores licores extraídos de la destilación del bagazo de la uva tras la extracción del mosto.
Los ganadores de cada una de las modalidades de aguardiente: hierbas, blanco y tostado, logran el reconocimiento a su trabajo con un trofeo.
Después de la recepción de autoridades por el Alcalde, se celebra la lectura del pregón y el concurso de cata en el que los Cabaleiros da Pedra Moura seleccionan los mejores licores de cada una de las tres modalidades
Acto seguido, llega uno de los momentos mas esperados por los asistentes: la comida. Ricos platos como el pulpo o la carne al caldero, además de un buen tinto de Barrantes.
Como colofón una queimada gratuita
El aguardiente es uno dos productos de la comarca de Campo Lameiro que cada año cobra mayor fama y puede convertirse en base de su industrialización a gran escala, aprovechando las iniciativas europeas existentes.
Mismamente la candidatura que preparan siete ayuntamientos de la zona para conseguir una inversión multimillonaria de la Unión Europea a través de la iniciativa Leader+.
La iniciativa privada se encuentra en buen momento, y con la candidatura presentada en septiembre de 2001 comienza la cuenta atrás para los nuevos proyectos.

A Queimada.
Uno de los rituales mas difundidos de la augardente es la queimada.
Es un ritual lleno de misterio y paganismo en la que el aguardiente se hace arder con ciertas fórmulas y añadiendo azúcar, cáscaras de limón y café al gusto del quemador.
La queimada es la tradicional bebida gallega. Toda fiesta que se precie tiene que terminar con una queimada.
El tiempo de estar quemando el aguardiente varía dependiendo del grado de alcohol que se quiera conseguir, (20 minutos es una buena referencia).
Preparación:
En un recipiente de barro ponemos la corteza de un limón (sólo la piel), los granos de café, el azúcar (125 gramos por litro de aguardiente) y el aguardiente (de Campo Lameiro por supuesto).
Ponemos un poco de azúcar en el cucharón (que tenga el mango largo para no quemarnos) y lo mojamos en el aguardiente; a continuación prendemos este aguardiente y lo incorporamos al resto del aguardiente. Removemos lentamente todo, procurando no tocar el fondo del recipiente.
Con el cucharón cogemos azúcar del fondo y escurrimos el aguardiente, dejando que se queme el azúcar. Se forma caramelo y le damos un color tostado a la queimada. Seguimos dando vueltas y quemando el alcohol. Cuanto más quememos el aguardiente más suave saldrá la queimada.
Cuando las llamas tengan un color azulado hacemos el CONJURO, sin dejar de dar vueltas. Para apagar el fuego no debemos soplar nunca (podemos provocar un serio accidente ), lo mejor es tapar el recipiente con una tapadera, o esperar a que se extinga el fuego.
Lo correcto es servirlo en tazas pequeñas de barro.

El Conjuro.
(Se recomienda encarecidamente utilizar la V.O. (En Galego))
Búhos, lechuzas, sapos y brujas. Demonios, maléficos y diablos, espíritus de las nevadas vegas. Cuervos, salamandras y meigas, hechizos de las curanderas. Podridas cañas agujereadas, hogar de gusanos y de alimañas. Fuego de las almas en pena, mal de ojo, negros hechizos, olor de los muertos, truenos y rayos.
Ladrido del perro, anuncio de la muerte; hocico del sátiro y pie del conejo. Pecadora lengua de la mala mujer casada con un hombre viejo.
Infierno de Satán y Belcebú, fuego de los cadáveres en llamas, cuerpos mutilados de los indecentes, pedos de los infernales culos, mugido de la mar embravecida.
Vientre inútil de la mujer soltera, maullar de los gatos en celo, pelo malo y sucio de la cabra mal parida.
Con este cazo levantaré las llamas de este fuego que se asemeja al del infierno, y huirán las brujas a caballo de sus escobas, yéndose a bañar a la playa de las arenas gordas.
¡Oíd, oíd! los rugidos que dan las que no pueden dejar de quemarse en el aguardiente quedando así purificadas. Y cuando este brebaje baje por nuestras gargantas, quedaremos libres de los males de nuestra alma y de todo embrujamiento.
Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego, a vosotros hago esta llamada: si es verdad que tenéis más poder que la humana gente, aquí y ahora, haced que los espíritus de los amigos que están fuera, participen con nosotros de esta queimada.

Carteles.

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